15.10.06

EL MULTICULTURALISMO ASIMÉTRICO

El crucifijo de la discordia


La noticia de que una trabajadora de British Airways, haya sido sancionada, por negar a quitarse un crucifijo, nos devuelve al complejo que vive Europa, de censurar sus propias raíces, con tal de no disgustar a otras comunidades religiosas, que no sean cristianas. Sí permite esta empresa, el uso de velo islámico o turbante a los Sijs, pero un diminuto crucifijo, la ha supuesto quince días de suspensión, de trabajo y sueldo.

Puede ser paradójico, que no exista reciprocidad en casos, donde se pueden construir mezquitas en nuestros países, mientras en otros, se persigue el culto religioso. Pero es un dislate que en nuestros propios países, bajo la dictadura de lo políticamente correcto, nos pongamos la venda antes de la herida, para evitar recriminaciones varias.

El multiculturalismo, no puede llevarnos a un proceso asimétrico, de debilidad de nuestros propios valores. Más bien ha de ser la aceptación de la convivencia de otras culturas, siempre y cuando, sean respetuosos con los valores civiles de la sociedad que les acoge.


Publicado en Cartas al Director de La Razón (17-10-06)