3.4.07

EL EBRO DESBORDADO



"A la vera del río, ni tuyo ni mío".
Refranero popular




En esta primavera, el Ebro vuelve a mostrar la imparable fuerza de la naturaleza. El agua que en ocasiones, añoramos durante gran parte del año, nos anega en otros momentos, causando grandes daños. También nos recuerda, la ironía de ver tanta agua desperdiciada, que podía ser aprovechada por un sistema de trasvase tal y como establecía el Plan Hidrológico Nacional, atajando un problema que cíclicamente hace su aparición.

Se usaron burdos clichés de despilfarro en piscinas, campos de golf y regadíos. Si a eso añadimos, la creación de empleo de esa gran obra de ingeniería civil y la pérdida de un billón de las antiguas pesetas que teníamos asignados por la Unión Europea para esta obra, son más que razones, para que se lamenten no sólo valencianos y murcianos sino todos los españoles que consideramos que la solidaridad ha de ser el principio rector de nuestra convivencia. El agua es de todos y a todos ha de llegar, por mucho blindaje estatutario que se quiera imponer.

PUBLICADO EN CARTAS AL DIRECTOR DE LIBERTAD DIGITAL (6.03.07)