23.12.06

PERIODISMO EN TIEMPOS DIFÍCILES





Recientemente, el periodista Iñaki Gabilondo, ha rectificado el montaje en que la televisión de PRISA,Cuatro, se criticaba a una persona por hacer de figurante entre las víctimas del terrorismo, cuando en realidad sufre una minusvalía, que le impedía recorrer con normalidad los cinco kilómetros. Nadie más ha pedido perdón. Entre las guerras mediáticas,las mediciones de audiencia y demás asuntos que acompañan al negocio de la información, el ciudadano es lo suficientemente inteligente para hacer zapping, cambiar el dial o dejar de comprar un periódico.

Gabilondo eligió, pasar a la televisión. Se pudo retirar como Zidane, pero prefirió seguir como Maradona. La militante entrevista a Rajoy o esta metedura de pata, muestra que está fofo y falto de reflejos, en un medio que no domina. Al paso que se apaga su estrella, no me extrañaría que acabase anunciando cuchillos en Teletienda. Es probable que así y con la de imsomnes que somos, tuviera una audiencia superior de la que actualmente goza en la Cuatro.





En un programa de debate en Telemadrid, tibiamente moderado por Ernesto Sáenz de Buruaga, también tuve la oportunidad de ver a otro personaje digno de mención, a quién Luis del Olmo llamó rata de cloaca: María Antonia Iglesias. En las formas, irrespetuosa con interrupciones continuas y chanzas de tasca barata; en el fondo radical y dogmática, donde su principal tésis era decir que el PP venía del Franquismo. Me comentaba un amigo, la soledad tan grande en la que estuvo, durante la firma de su último libro en unos grandes almacenes. Un libro guerracivilista, donde los maestros de izquierdas, fueron fusilados por los fascistas de derechas.

Sin duda el cuerpo de esta mujer tendría que ser donado a la Ciencia, pues es sorprendente como su sistema circulatorio, puede soportar tanto veneno sin que tenga consecuencias letales.

Estos son estandartes periodísticos, de los apoyos mediáticos en que se basa Zapatero, a día de hoy. En clave más sectaria y radical, para acompañar el tempo de la batuta monclovita (accelerando con fuoco). Los moderados de izquierdas, tienen el paso cambiado. Pero los consumidores de información, no son tontos y su veredicto, huye de los extremos.